Una vez concluida la Semana Santa y tras la revisión anual de Nuestros Titulares por parte de su mantenedor, Enrique Gutiérrez Carrasquilla, se ha procedido al cambio del atavío del Señor y de la Virgen.

Viste Nuestro Padre Jesús de la Salud túnica de terciopelo color morado bordada en oro. Fue donada al Señor por el Bailarín Francisco Velasco siendo adquirida en Estambul, y adaptada, y pasada, por Fernández y Enríquez en 2003, regalando este pasado por una gracia concedida, nuestro Hermano Jesús García.
La Santísima Virgen viste Saya verde agua realizada en 1960 con bordados de un traje de luces del torero Pepe Ordoñez. El manto a juego con la toca, fue realizado por José Ramón Paleteiro en 1988, en raso celeste con piezas procedentes de dos trajes de torero que poseía la Hermandad. Fue estrenado con motivo de su triduo de coronación en el altar mayor de la catedral en 1988. El tocado es una hermosa tela de gasa de seda y los puños son antiguos de Guipour. Estrena pañuelo del siglo XIX donado por Manuel Ángel Moreno de encaje de Malta.
Lleva fajin realizado con telas y pasamanerías antiguas donadas por diferentes hermanos. Porta rosario antiguo de coral facetado y plata donado por Doña Matilde Coral. Lleva el broche de marfil con uvas donado por el grupo mujeres de la Virgen, sigue portando a modo de exvoto el pie de plata símbolo de fe y de la lucha por un cribado neonatal justo impulsado por «la Sonrisa de Juan».
Y también a la orilla de su toca, junto a su mano del pañuelo, la del consuelo, lleva la Virgen posada una mariposa antigua , de manufactura conventual realizada en el siglo XIX con mostacillas y que nos recuerda esos enfermos de piel de mariposa que estos días reciben felizmente una nueva medicación , un consuelo a sus dolores, para que los tengamos presentes en nuestras oraciones y no olvidemos nunca «que quienes pasan Angustias son siempre sus preferidos».
Una mariposa blanca, que como en la inmortal copla de Lole y Manuel:
«se posaba en los jardines
SOBRE LAS FLORES MÁS BELLAS
y le susurraba historias
al clavel y la violeta»












