
D. Jesús, como es conocido para una gran parte de los hermanos, ha servido a nuestra Corporación durante muchos años, y lo ha hecho siempre con una enorme entrega, dando siempre lo mejor de si mismo, y envuelto en una gran humildad y cercanía, muy valorada por todos.
Casi siempre lo hemos conocido oficiando la Misa de Hermandad de los domingos, a las 10:30 horas, en la que consiguió una gran asistencia tanto de feligreses como de hermanos.
Recientemente nos comunicó que sería destinado a la Comunidad Salesiana de Triana para seguir ejerciendo allí su magisterio y que ello le impediría poder seguir asistiendo las Misas de nuestro Santuario, y es por ello que a modo de «hasta luego» decidimos tributarle este sencillo homenaje.
Rogamos a todos, pero en especial a las personas que asistían a sus Misas de los domingos, se unan a nosotros para estar con D. Jesús en este bonito momento.